viernes, 24 de mayo de 2013

Educación Financiera





MORALES JIMENEZ JOCELINE
EDUCACIÓN FINANCIERA
25/06/13
Sofía Macías. Pequeño cerdo capitalista. Editorial Aguilar

EDUCACIÓN FINANCIERA
Las decisiones económicas tomadas sin los conocimientos suficientes pueden derivar en graves errores. Por el contrario, tomar decisiones basadas en conocimientos financieros nos ofrece una mejor alternativa de vida económica.

Comprender el campo de las finanzas es una tarea que debemos comenzar desde jóvenes. Aprender a conocer y entender el lenguaje del dinero desde niños incrementará la habilidad para generarlo y multiplicarlo en base a estrategias financieras adecuadas. Asimismo los jóvenes podrán iniciar una vida económica saludable desde temprana edad, lo que es importante cuando la base del desarrollo económico de cualquier individuo se basa en el ahorro.

En ocasiones se le da poca importancia a la cultura financiera o económica, pero es incuestionable la importancia que tiene el dinero en nuestras vidas. Es necesario darle su justa dimensión y considerarlo como pieza clave en el desarrollo del ser humano. Por ésta razón debemos considerar la educación financiera como parte fundamental de los conocimientos que debemos inculcar en los jóvenes y en cualquier persona que desee mejorar su situación financiera.

Algunas acciones que podemos implementar como sociedad para que se desarrolle la cultura financiera en nuestra familia y sociedad:
  • En la escuela: Es deseable que las instituciones educativas, desde el nivel básico, inicien una formación de educación financiera en los niños, orientando sus hábitos de consumo, enseñándoles el valor del dinero, inculcando cultura de ahorro, valores y conocimientos que los preparen para el futuro.
  • En el hogar: La educación financiera tanto en el hogar como en la escuela debe ser una disciplina de temprano aprendizaje. Por medio de métodos didácticos donde se puedan desarrollar sus propias habilidades los padres deben enseñar a sus hijos cómo ahorrar y en qué momento realizar una inversión.
  • En la niñez: Comenzar una educación financiera hoy, ayudará a tener una independencia financiera en nuestra madurez y a no depender de la jubilación que podamos obtener.
  • El Crédito responsable: Hacer conciencia sobre la importancia del ahorro y el manejo responsable del crédito.
  • El mundo de los negocios: Conocer el mundo de los negocios para realizar un consumo inteligente que contribuya a enriquecer nuestro patrimonio, aprovechar los recursos con que contamos e incrementarlos.
  • Herramientas y autodidacta: Contar con herramientas que permitan comparar información económica actual que proporcionan diversas fuentes virtuales y asesores financieros. Obtener conocimientos a través de la lectura de textos especializados y de la asesoría de personas que han obtenido buenos resultados financieros.
  • Administración Eficiente: Buscar programas o material de finanzas personales que nos sirvan de apoyo para evitar errores en gastos y cuidar nuestro patrimonio. La cultura financiera se basa en el ahorro y la buena administración de los mismos, por lo que una parte necesaria de entender es la forma eficaz de administrarnos provocando así la posibilidad de ahorro.
  • El Ahorro: Inculcar desde pequeños el hábito del ahorro para asegurar un futuro patrimonial favorece a superar dificultades financieras. Una persona que crece con la idea clara de que es necesario ahorrar parte de sus ingresos, tendrá menor probabilidad de fracasar financieramente.
  • En la familia: Una familia puede mantener sus finanzas sanas cuando establece comunicación entre sus miembros, aumentan su conocimiento sobre temas financieros y sobre la importancia de la prudencia en cuanto al gasto del dinero y el manejo de recursos. La familia es la base para lograr resultados financieros óptimos.
  • Las Instituciones especializadas: La educación universitaria permite el acceso a mejores empleos, mayores sueldos con apertura a incrementar la calidad de cultura y conocimientos, sin embargo, ésta debe ser complementada con estudios enfocados a las finanzas. Para éste objetivo existen instituciones financieras que están interesadas en difundir la cultura financiera para mejorar la vida económica de los países donde se desenvuelven. Es necesario acercarse a las herramientas que éstas proporcionan para capacitarse en este sentido.
Es necesario dar la importancia que representa la cultura financiera en nuestra forma económica y social en que nos desenvolvemos. Existen muchas estrategias para desarrollarnos en éste tema de manera personal, familiar y en comunidad. Lo fundamental es que iniciemos las acciones que nos lleven a mejorar el nivel de vida de nuestra familia y sociedad.

Equilibrio entre consumo, ahorro e inversión

La economía familiar se encuentra sustentada en tres actividades principales: el consumo, el ahorro y la inversión.
Para lograr unas finanzas sanas es necesario saber llevar un balance entre estos tres aspectos, de suerte que gastemos lo adecuado y guardemos fondos para planear el futuro.
El consumo y la utilidad
El consumo es la actividad en la que los individuos y sociedades adquieren productos y servicios para satisfacer sus necesidades y deseos.
Consumir no sólo se refiere a las cosas que compramos como ropa, alimentos, muebles e inmuebles, también existe el consumo denominado -intangible-, en donde se incluyen servicios básicos (electricidad, agua, gas, teléfono) y todo tipo de actividades como: educación, entretenimiento, comunicaciones, etcétera.
En términos financieros, se habla de utilidad para describir el nivel de satisfacción que se logra por medio del consumo. Se trata de un valor subjetivo que depende por completo de las costumbres y expectativas de cada consumidor, ya que algunos pueden sentir gran utilidad (satisfacción) al adquirir una cantidad pequeña de ciertos productos, mientras que otros necesitarán comprar más para llegar al mismo resultado.
Lo anterior es muy importante para planear nuestras compras y organizar nuestro presupuesto, puesto que nos hace notar que no hay un nivel estandarizado o -adecuado- de consumo para sentirnos bien, sino que éste dependerá de nosotros mismos.
De este modo será conveniente detenernos a hacer un análisis sobre qué consumimos, con qué frecuencia lo hacemos y qué satisfacción obtenemos: quizá descubramos que algunas cosas no tan costosas nos dan el mismo nivel de bienestar que otras de mayor precio.
Recordemos que para tener éxito financiero siempre es buena idea estar conscientes de lo que gastamos, cuándo, cómo y con qué propósito lo hacemos.
Ahorrar e invertir
Ahora bien, como mencionamos al inicio de este artículo, para tener salud financiera, el presupuesto debe mostrar un balance entre consumo, ahorro e inversión.
Esto quiere decir que lo más conveniente es planear el consumo para poder reservar un ahorro que posteriormente se invierta y genere ganancias.
El ahorro debiera ser considerado parte de nuestro consumo, de tal forma que destinemos una cantidad constante a ahorrar y que éste no se genere del sobrante del presupuesto. La cantidad dependerá de cada persona, pero es importante ser constantes y considerar el ahorro como un pago más en el cual no podemos atrasarnos. Ahorrar es un excelente hábito financiero puesto que nos permite tener un fondo para emergencias, para invertir y no -vivir al día-.
Sin embargo, este último por sí sólo no es suficiente para hacer crecer nuestro dinero; si el objetivo es aumentar el patrimonio entonces es necesaria la inversión que es el paso siguiente al ahorro, es decir, hay que poner a trabajar el dinero guardado con la finalidad de que no se deprecie y a mediano y largo plazo se multiplique.
Para invertir hay un sin fin de opciones disponibles: algunos invierten en productos elaborados y respaldados por bancos y/o sociedades de inversión; otros deciden probar suerte y habilidades en el mercado de valores; hay quienes compran divisas o metales; otros más optan por comprar terrenos, locales comerciales o inmuebles; mientras que algunos prefieren iniciar o expandir un negocio propio, comprar una franquicia, etcétera.
Estrictamente hablando, no se puede decir que exista una buena o mala inversión; simplemente se trata de lo que le funciona a cada individuo, ya que de manera importante dependerá de la capacidad de ahorro, los recursos disponibles y el nivel de riesgo que esté dispuesto a correr, lo cual dependerá de la etapa de vida en la que se encuentre y las expectativas personales.
La Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef) cuenta con una calculadora de ahorro e inversión, la cual nos permite obtener un estimado de los resultados del mismo a corto, mediano o largo plazo de acuerdo a nuestros ingresos:
www.portalif.condusef.gob.mx/condusefahorro/datos.php
Como conclusión, es importante destacar que las finanzas se mantienen sanas y tienden a ser cada vez mejores cuando se consume con atención, se ahorra con eficacia y se invierte con cuidado.

Caso Práctico:
Si mis padres  tuvieran  $100,000.00 de los cuales no necesitan  y quisieran hacerlo crecer y en 6 meses para irse de viaje a Europa, ¿La pregunta es cuál  sería el mejor método para invertirlo y que gane los mejores rendimientos posibles?
Así que en los instrumentos bancarios se deposita el dinero en una cuenta de ahorro o un producto de inversión, ellos lo utilizan para darle crédito a otras personas (ya sea vía una tarjeta de crédito, un crédito personal o un hipotecario), les cobran intereses y comisiones, de ahí sacan el rendimiento que nos pagan.
Y los factores que se tienen que tomar en cuenta son: para que se quiere el dinero, cuando se piensa utilizar cada cantidad y que tanto se puede arriesgar ese dinero, ya que cada instrumente tiene un nivel de riesgo diferente y está hecho para un plazo determinado. Se pueden clasificar en metas de largo, mediano y corto plazo, y es que mientras más pronto se vaya a utilizar el dinero, menos riesgo debe tener la elección de la inversión.
Los instrumentos tienen cuatro variables que deben importar:
Liquidez: Cada cuanto tiempo puedes disponer de tu dinero y que penalizaciones ágas si ecesitas sacarlo antes. Esto también aplica para qué tan rápido se podría vender un bien.
Horizonte. Cuál es el periodo ideal que el dinero debe de estar invertido para que genere rendimientos óptimos de acuerdo con el nivel de riesgo que asumimos
Rendimiento. Cuanto dio en el pasado, que no es una garantía de lo que pasara en el futuro, pero te da una idea
Riesgo Cual es la posibilidad de que algo salga mal y si así fuera necesitas saber cuanto se puede perder.
Por lo tanto, el dinero que disponen mis padres, se necesita algo seguro donde se pueda disponer en seis meses sin que haya cambios. Puede ser un fondo de mediano plazo que de hasta 6%
 

Como conclusión, es importante destacar que las finanzas se mantienen sanas y tienden a ser cada vez mejores cuando se consume con atención, se ahorra con eficacia y se invierte con cuidado.




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